Narcotráfico en Colombia
se refiere a la evolución histórica de la producción y distribución de drogas ilícitas de efectos psicotrópicos en Colombia, desde sus inicios hasta la actualidad.
Colombia ha tenido cuatro de los carteles de narcotráfico más poderosos del mundo, que en algunos lugares crearon una nueva clase social e influenciaron grandemente la cultura colombiana. El uso de la hoja de coca, la marihuana y otras plantas, había sido parte del estilo de vida de algunas comunidades indígenas a lo largo de América del Sur, pero la demanda mundial de drogas psicoactivas durante las décadas de 1960 y 1970 incrementaron la producción y procesamiento de estas en Colombia. Se implementaron leyes de prohibición en Estados Unidos y en Colombia para sofocar el efecto negativo de las drogas en la sociedad y castigar a quienes las cultivaran, poseyeran, comercializaran o distribuyeran.
Desde el establecimiento de la guerra contra las drogas, los Estados Unidos y algunos países europeos han proveído al gobierno colombiano ayuda logística y financiera para implementar planes que permitan combatir el tráfico de drogas. El programa más notable ha sido el polémico Plan Colombia, el cual también está destinado a combatir los grupos armados ilegales calificados por estos países como terroristas, entre ellos paramilitares y guerrillas, que en la década de 1980 empezaron a financiar sus actividades con esta actividad ilícita.
A pesar de estos programas Colombia sigue siendo el líder mundial en producción de cocaína con aproximadamente el 70% del total de distribución a nivel mundial y el 90% del procesamiento, según un informe del Departamento de Estado de los Estados Unidos en 2004.[1]
En junio de 2008 se reveló un informe de las Oficina de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito, en el que alertaba del crecimiento de cultivos de cocaína en el país durante 2007. Mientras que en 2006 los cultivos comprendían 78.000 hectáreas sembradas, en 2007 aumentaron a 99.000.[2]
UNO DE LOS MAS GRANDES NARCOTRAFICANTES DEL PAIS
Pablo Emilio Escobar Gaviria (Rionegro, 1º de diciembre de 1949 - † Medellín, 2 de diciembre de 1993), fue el más poderoso narcotraficante colombiano conocido. También ejerció como político y fue elegido representante suplente para el Congreso de la República de Colombia en 1982. También admiró mucho a un personaje polémico y político méxicano Emiliano Zapata por su imagen de rebeldía y valentía ya que según él, era muy parecido al revolucionario mexicano.
Como líder del Cartel de Medellín, fue el máximo capo de la mafia colombiana. Hizo la fortuna más grande del país con el comercio de cocaína. Las autoridades colombianas lo vinculan al asesinato de más de 4.000 personas. Organizó y financió una extensa red de sicarios y con sus actos terroristas (carros bomba en las principales ciudades del país) desestabilizó al país y se constituyó en uno de los criminales más buscados del mundo a comienzos de los años 1990. Murió abatido por la policía 17 meses después de haberse fugado de la cárcel.
También apodado el Zar de la cocaína, su fortuna estaba estimada entre 5 y 10 mil millones de dólares entrando en la lista de las 10 personas más ricas del mundo. Es considerado el peor criminal en la historia de Colombia. Se necesitaron 16 meses y 4.000 efectivos para cazarlo. Veinte mil personas lo acompañaron al cementerio.
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